Fuente: Muy Interesante
La aparición de un conjunto excepcional de tablas de madera policromadas durante unas obras de rehabilitación en 2018 ha confirmado hasta qué punto la ciudad de Toledo sigue guardando secretos medievales de enorme valor histórico. Ahora, ese mismo conjunto restaurado puede visitarse en el Museo Arqueológico Nacional.
El inesperado descubrimiento se produjo durante la rehabilitación de un inmueble histórico destinado a convertirse en hotel. El edificio, notable ya por su rica decoración mural y sus yeserías, ocultaba en su estructura un tesoro de la Edad Media: un conjunto reutilizado de piezas pictóricas. En total, los investigadores documentaron treinta y cinco tablas policromadas que, reaprovechadas en reformas posteriores del edificio, se habían integrado en las estructura. Fue este hecho circunstancial el que permitió que las tablas se conservaran durante siglos.
Las tablas han revelado un universo visual complejo y coherente, fechado entre la segunda mitad del siglo XIII y los inicios del siglo XIV. El lenguaje artístico de las pinturas remite claramente al ambiente cultural de la corte castellana y evoca el imaginario visual asociado al reinado de Alfonso X y sus sucesores.
La aparición de ejemplos de epigrafía explicativa (las denominadas explanatio) que acompañan a las imágenes, además, ha resultado fundamental para interpretar el conjunto. Gracias a estas inscripciones, se han podido identificar algunos personajes históricos, entre ellos Jofré de Loaysa, arcediano y notario de la chancillería alfonsí, y Gonzalo Petrez o Gonzalo García Gudiel, figuras vinculadas al ámbito intelectual toledano.


