Del 26 de mayo al 20 de septiembre de 2026
Museo Nacional del Prado
Madrid
Sin Italia es difícil comprender el paisaje artístico de finales de la Edad Media en España. La llegada de artistas y la importación de obras hizo que toda una serie de innovaciones estéticas, técnicas e iconográficas del Trecento imprimieran una profunda huella en la cultura visual de los reinos peninsulares. También contribuyeron a ello destacados maestros autóctonos que, a través de unas fórmulas eclécticas e híbridas, alumbraron declinaciones originales de los modelos italianos. Su sofisticación técnica y matérica unida a la capacidad para generar nuevas propuestas formales, tipológicas y temáticas fascinó a los más refinados espectadores de la época, siempre atentos a soluciones renovadoras y exóticas. En un mundo de fronteras permeables, las dos orillas del Mediterráneo occidental fueron el escenario de viajes de ida y vuelta donde las creaciones de los maestros y la mirada de los espectadores estuvieron marcadas por el mestizaje artístico propio de unas identidades mediterráneas.
El objetivo de la muestra es acercar un fascinante periodo artístico a un público amplio mediante unos discursos centrados en la superación del debate entre centro y periferia; el uso de la técnica como medio de expresión en las obras de lujo; los intercambios artísticos derivados de las rutas comerciales y las redes diplomáticas; los diálogos de la nueva cultura gótica con el mundo islámico; o, en fin, la necesidad de sustituir las categorías historiográficas tradicionales por visiones más poliédricas y heterogéneas.
Para ello la exposición contará con una extraordinaria y variada selección de más de un centenar de obras de diversas técnicas (pintura, escultura, orfebrería, manuscritos iluminados, dibujos, bordados, tejidos de seda…), muchas de ellas poco conocidas, y algunas nunca expuestas hasta ahora. Junto a obras de relevantes maestros italianos, como Ambrogio Lorenzetti, Gherardo Starnina, Lupo di Francesco, Barnaba da Modena, Andrea di Petruccio o Geri Lapi contaremos con las creaciones de personalidades autóctonas, caso de Ferrer y Arnau Bassa, los hermanos Serra, Pedro de Córdoba o Miquel Alcañiz. Proceden de 31 instituciones nacionales y 25 extranjeras.


