Fuente: El Comercio
El proyecto Cantero del sonido acaba de marcar un hito en la investigación de la música histórica. Por primera vez se ha logrado recrear la policromía original de un instrumento medieval: un adufe o pandero cuadrado de tradición asturiana, asociado a la figura femenina. La pieza, expuesta en el Museo Arqueológico de Asturias hasta el próximo 15 de noviembre, está construida por el lutier Simón San José y rescata la decoración de una metopa de la desaparecida iglesia de San Claudio de Oviedo, destruida en los bombardeos de 1936 y recuperada gracias a fotografías de los años 50. El reto principal fue pintar la piel del instrumento sin que los golpes desgastaran el dibujo, una labor que asumió el miniaturista Andrés Antón: «Había que buscar pigmentos naturales que penetraran directamente en la piel, porque cualquier pintura moderna se saltaría al golpear el pandero. Tras muchas pruebas, decidí utilizar cochinilla para el rojo y alheña para los demás tonos».
Este adufe histórico ya ha sonado sobre los escenarios: lo estrenó el músico Héctor Braga en su reciente concierto de despedida antes de su parón artístico, demostrando que la técnica medieval sigue viva y resistente casi mil años después.


